El acceso a esta sorprendente cala se realiza desde San Martín de Podes, por un camino que entra a la altura de un gran muro, junto al que se halla un pequeño cartel indicador blanco. Tras un descenso de un kilómetro por una carretera que incrementa su pendiente en el tramo final, se llega a un aparcamiento.
El acceso puede hacerse de dos maneras: la primera es desde el camino por el que continua la carretera, por el que una rampa nos conduce a la cala. |
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