Ruta cultural que nos acerca a las iglesias románicas de ambos concejos: Carreño y Gozón.
Comenzamos por la iglesia de San Félix de Candás. Sus restos arquitectónicos y decorativos medievales, en la Capilla de San Félix, situada detrás del altar, atestiguan la existencia de una primitiva construcción románica.
La iglesia de Santa María de Piedeloro, sitiada a escasos kilómetros de Candás, del siglo XII, es uno de los mejores ejemplos de arte románico local. Compuesta de una sola nave, no conserva el ábside original, que se vio sustituido por la Capilla Mayor, además de otras reformas posteriores.
Cabe destacar la portada occidental compuesta por tres arquivoltas decoradas. Santa María es un hito arquitectónico dentro de la ruta clariniana Doña Berta.
Santa María de Logrezana. Situada en el concejo de Carreño, ha sufrido numerosas reformas. Conserva del siglo XII la ventana del lienzo meridional de la Capilla Mayor, de la cual destaca la belleza de los capiteles con temas animales y vegetales. La portada occidental con sus arquivoltas semicirculares y sus capiteles. Este edificio es una parada obligada en el Viaje Redondo clariniano.
San Juan de Pervera del concejo de Carreño, presenta diversas fases constructivas. Los restos escultóricos medievales se encuentran el la portada occidental. Esta tiene forma apuntada y consta de dos arquivoltas lisas que destacan sobre ábacos impostados. Destacan los frisos de líneas ondulantes y de aspas cruzadas en formas de rombos.
Santa Eulalia de Nembro pertenece ya al concejo de Gozón. Conserva del románico tardío (segunda mitad del siglo XII) la portada occidental, compuesta por dos columnas con sus correspondientes ábacos impostados, que ofrecen una decoración distinta: A la izquierda tallos con formas vegetales y a la derecha tallos con palmetas nervadas. Cabe destacar los capiteles con cabezas humanas o máscaras. En el interior se conserva una pila bautismal de factura románica.
San Jorge de Manzaneda. De finales del siglo XII, situado a 8 kilómetros de Luanco (Gozón), es uno de los ejemplos de iglesia románica rural mejor conservados de la región. Destaca por su construcción en una sola nave rectangular y por la decoración de su portada occidental, arco de triunfo en el interior, y ventana y canecillos del ábside.